miércoles, 28 de mayo de 2008


Ni la vida de la niña con sida en Estados Unidos, ni la salud del bebé que nació con Polio en Francia están en sus manos. Es más: ni la niña, ni el bebé existen. Los que sí existen son miles de personas que se dedican a crear y difundir falsas alarmas y promesas en mensajes que le piden difundir a sus amigos.

No hay comentarios: